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"La elección es una ilusión que distingue a los
que tienen poder, de los que no lo tienen." (Merovingio)
Si hay algo que caracteriza
todo lo que significa y envuelve al mundo de Matrix, es su peculiar
filosofía. Criticada por algunos, adorada por muchos, nadie puede
quedar indiferente ante la "filosofía Matrix", integrada
por un sin fin de elementos totalmente dispares, que van desde la clásica
dicotomía entre el bien y el mal, hasta la religión cristiana
o el budismo.

Pero partamos de la idea
principal que Matrix propone: la relación entre el hombre
y las máquinas. Es el hombre el verdadero y único creador
de las máquinas, para facilitarle el trabajo, protegerle o servirle,
pero ¿qué ocurriría si esa invención humana
se volviera en su contra? En varios episodios de Animatrix, se
exponen las causas principales de la cuestión: las máquinas
toman conciencia de sí mismas y tratan de obtener el principio
básico de la existencia: la libertad. Hay un paralelismo indudable
entre los deseos de liberación de las máquinas y la esclavitud
del hombre. El ser humano utiliza máquinas en todo momento y
en cualquier situación, casi como algo natural. Pero es cierto
que podría llegar un momento no muy lejano, en el que las propias
máquinas sean capaces de sentir emociones, y quizá traten
de despojarse de su esclavitud. Esta interesante cuestión ha
sido tratada en innumerables películas, como 2001 Una Odisea
en el Espacio, Saturno 9, Terminator... Todo ello
enmarca el temor del hombre a la obra creada, y la apertura de una caja
de pandora de inprevisibles consecuencias, y que dio pie a la aparición
en los años ochenta de una ideología propia, el llamado
"ciberpunk" (ver: Las Influencias). Al igual que aquellas
películas sobre insectos mutantes simbolizaban el terror a la
guerra y al holocausto nuclear, la liberación de las máquinas
es una metáfora a cerca del peligro que supone que el hombre
"juegue" a ser Dios, y cómo "su creación"
puede volverse en su contra (no en vano el hombre es ahora en Matrix
el esclavo de esa creación). En Matrix todo ello se presupone,
para analizar más profusamente las fatales consecuencias que
todo ello supondría. Sin embargo, al final reina el optimismo,
y la guerra entre el hombre y la máquina termina con una más
que necesaria simbiosis.
La eterna lucha entre
el bien y el mal también está presente a lo largo de la
trilogía. Pero el mal no está encarnado en las máquinas,
sino en la figura del agente Smith, verdadero antagonista de Neo, tal
y como se afirma en Revolutions. Supone la consagración
de que "el hombre es un lobo para el hombre", y que es éste
el que naturalmente tiende a su autodestrucción. Las máquinas
al final no son los verdaderos enemigos del hombre, ya que éste
necesita a las máquinas para vivir, y viceversa.
También encontramos
diversos aspectos que tienen más de un punto en común
con la religión. Sin ir más lejos, que Neo sea "el
elegido" denota una indubitada referencia a la figura del mesias
en la tradición cristiana. Neo representa al héroe que
nunca quiso serlo, y que tiene que afrontar su destino, le guste o no.
A lo largo de la trilogía, nos encontramos con múltiples
connotaciones que establecen un paralelismo entre Neo y Jesucristo;
efectivamente, Neo es el elegido que debe salvar a la humanidad, y para
ello no duda en sacrificarse (al final, incluso su muerte se asemeja
a la de Jesús, con los brazos en cruz). Los Wachowski han querido
así destacar que todos podemos ser héroes, apoyándose
para ello en la cultura cristiana.
Las tres películas
versan cada una de ellas un tema fundamental. En la primera es el nacimiento,
en Reloaded la vida, y en Revolutions la muerte. Pero
existe otro elemento presente a lo largo de toda la trilogía:
el amor. El amor es lo que mueve el mundo, y se plasma en la relación
existente entre Neo y Trinity. Es el sentimiento primordial que sólo
el ser humano puede llegar a sentir y expresar de forma pura y arbitraria,
al contrario que las máquinas, incapaces de entender algo tan
humano como el amor. Neo vuelve a la vida en Matrix gracias al
amor que Trinity le profesa; igualmente Trinity vive en Reloaded
porque Neo está realmente enamorado de ella. El amor es el elemento
universal clave que existe en el nacimiento, durante la vida e incluso
hasta la muerte.

Matrix también
ha generado su propia filosofía, que se basa en la creación
de un nuevo mundo. Pero ¿qué es Matrix? Matrix
es una entidad digital en el que los humanos creen vivir realmente,
y así las máquinas poder tener energía necesaria
y eficiente. Existen por lo tanto dos mundos: el mundo real, en el que
está Sión, y el mundo digital. Matrix trata de
mostrar el futuro propuesto por las ideologías apocalípticas
de mediados de los ochenta como el del citado ciberpunk, en el que las
máquinas dominan al hombre a su voluntad no sólo "realmente"
sino también "mentalmente" a través de programas
informáticos. Este mundo irreal genera un sin fin de posibilidades
plenamente explotadas por los hermanos Wachowski. Aunque el hombre se
encuentra esclavo en el mundo real, dentro de Matrix todo es
posible, lo que se traduce en una verdadera paradoja. Eso es lo más
interesante de Matrix, haber generado un nuevo mundo, dentro
del mismo mundo que conocemos, siendo posible todo lo imaginable, siempre
que creamos realmente. El programa de Matrix supone una alegoría
sobre la liberación de la mente humana, y hace realidad la máxima
de que "querer es poder".
En definitiva Matrix
supone la creación de un nuevo mundo influido por las constantes
del el amor, la vida, la muerte y la lucha entre el bien y el mal, principios
universales que forman parte de nuestra existencia de forma absoluta,
pero desde un nuevo punto de vista.
"La
esperanza. La quintaesencia del engaño humano, que es al mismo
tiempo vuestra mayor fuente de poder y vuestra mayor debilidad."
(El Arquitecto)
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